Desarrollamos experiencias tridimensionales en las que el usuario puede interactuar con un proyecto mediante controles, navegación y elementos de información. Dependiendo de la plataforma y del alcance, estas experiencias pueden permitir explorar ambientes, consultar características o comparar configuraciones.
La interactividad se define en función del propósito: explicar un proyecto, facilitar una presentación, apoyar una decisión de diseño o permitir que el cliente explore determinadas opciones.
A diferencia de una animación lineal, una experiencia interactiva responde a las acciones del usuario y puede ofrecer diferentes recorridos de exploración.
Aplicación: presentaciones interactivas, proyectos arquitectónicos, espacios comerciales y herramientas de exploración espacial.